Historia

Carles Gaig nació en el barrio de Horta rodeado de fogones en una familia dedicada desde 1869 a la cocina en la llamada Taberna d’en Gaig. Siempre ayudó a su familia pero no fue hasta los años 70 cuando la ceguera de su madre le hizo coger las riendas del restaurante en el que tanta influencia recibió de su bisabuela y de su madre y la que aplica con esmero en sus recetas clásicas, especialmente los canelones, una de sus platos más emblemáticos que lleva cocinando con éxito desde sus inicios.


Serán los artículos de Josep Pla y Néstor Lujan los que le incitaron a conocer a los cocineros franceses Paul Bocuse y Fredy Girardet y será en un viaje al país vasco cuando entrará en contacto con los cocineros vascos entre los que se encuentran Joan Mª Arzak y Patxi Quintana. Su interés por unir la tradición y la innovación le hacen renovar en 1989 el tradicional restaurante y que se convertirá en el Restaurant Gaig y que obtendrá una estrella Michelin en 1993.


En el 2004, Carlos, su mujer Fina Navarro y todo su equipo cierran las puertas de su mítico restaurante de Horta y se trasladan al corazón de Barcelona, al barrio de “L’Eixample” al Hotel Cram con el nuevo nombre de Gaig, en el que se sigue su interés por fusionar la cocina de vanguardia y la de mercado.

En marzo del 2008, el matrimonio abre un nuevo establecimiento en la calle Córcega de Barcelona, también en el barrio de L’Eixample, la Fonda Gaig, en el que se han recuperado muchas recetas tradicionales de la cocina catalana.


Desde 2010 la inquietud de Carles Gaig le ha llevado a desembarcar en la T-1 con Porta Gaig con su cocina de siempre adaptada a las necesidades de tiempo del viajero. El restaurante está ubicado en un edificio ultramoderno diseñado por Ricardo Bofill.


El afán de innovar y probar nuevas opciones de cocina ha hecho que a finales de 2011 Carles Gaig junto a su gran amigo Nandu Jubany se hagan cargo juntos de la nueva oferta gastronómica del Sport Hotel Hermitage & Spa de Andorra. La oferta gastronómica estará disponible en los restaurantes del hotel, pero también en el Restaurante Sol y Nieve, a pie de pistas, con una propuesta de carnes a la brasa y guisos. El cocinero seguirá llevando sus propios restaurantes en Catalunya y se desplazará habitualmente a Andorra para supervisar la nueva línea de los restaurantes, basándose en su objetivo culinario de utilizar productos del entorno, especialmente de los naturales y autóctonos de los Pirineos.

Filosofía de cocina

Conocer la filosofía de Carles Gaig es fácil, sólo hace falta seguirle y ver como cada día visita el Mercado de la Boquería y comprobar con qué ilusión escoge personalmente los productos que después se van a cocinar. Carles recibe la materia prima del restaurante, mañana y tarde, ya que afirma: “ Cuando hablo de pescado fresco, es fresco de verdad”. Tampoco podemos olvidar su defensa del buen producto cuando opina. “ Más de tres elementos son multitud en un plato”.


El objetivo de su trabajo se resume en la frase que muestra su espíritu emprendedor: ”Siempre mirando hacia delante sin dejar de mirar atrás”.

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